10.28.2014

Satan's Coffee Corner / La Xocolateria by Oriol Balaguer

                                                                                       
 Me adentro en el antiguo barrio judío de Barcelona, integrado en el barrio gótico, un barrio que creo conocer "de pe a pa", pero allí donde creía que estaba el mostrador de café que estoy buscando, sólo hay una inscripción en hebreo que capta toda mi intención. Decido avanzar por la oscura callejuela sin convicción pensando que allí sólo me espera un cul-de-sac, pero ante mí se abren unos rotundos ventanales en mitad de los centenarios muros del barrio.



Un interior pintado de océano profundo, una máquina de café La Marzocco y  una mesa central configuran este original espacio-pecera dedicado al café. La entrada está presidida por un gran banco amarillo, bicicletas y una curiosa colección de cactus. Titubeo ante los tipos de café que sirven y me decanto por un flat white,  una manera de hacer café con leche originaria de Australia y que tiene menos leche y menos espumosa que un cafe latte.

Juan realiza el café y me informa de que todos los cafés de Satán se hacen con doble carga... Concretamente, el que me estoy tomando es de Honduras y proviene de RightSideCoffeeToaster, que sólo sirven cafés estacionales, sin pesticidas, de pequeñas plantaciones y de comercio justo, en cuestión de estimulantes, cuando más puros mejor. En SCC también tienen especial cuidado con la leche que utilizan.



Mientras degusto el mejor café con leche que he tomado  Juan, encantador,  me habla sobre los especiales desayunos y comidas que sirven, que la comida es cambiante y que ahora sirven un desayuno japonés a base de caballa. Ya no tengo dudas de que volveré a este singular oasis en el mismísimo ombligo de la ciudad.



Dejo la cafeína y me encamino hacia la Xocolateria by Oriol Balaguer, a unos 10 mints andando y justo delante del renovado Mercat del Born. El espacio no tiene nada que ver con el anterior, hemos pasado del cool alternativo a un clasicismo épico que se está imponiendo en muchos interiores de la ciudad y que me resulta muy artificial, tan artificial como el "by" en vez del "de".

El local es amplio con un largo mostrador en el que podemos ver todo lo se que se ofrece y una barra larga para degustar. Sólo al final de la sala hay dos mesas, una comunal presidida por un mapa-mundi de cerámica gigante espectacular.



En la Xocolateria se puede merendar desde gofres, crepes, helados, bombones, churros para tomar allí o llevárselos, y claro está chocolate caliente y croissant con la calidad de este gran maestro de la pastelería y el chocolate. Unas de las peculiaridades de este establecimiento es que puedes confeccionar y personalizar tu propia tableta de chocolate añadiéndole cualquiera de los toppings de su larga lista.

Su croissant  ha ganado el premio al mejor croissant de España del 2014 . Lo probamos con uno de su suizos elaborado con chocolate al 70% de cacao, nada de chocolate en polvo, y rebosante de nata. El croissant es correcto, al igual que los churros, pero el chocolate es excelente, poco dulce y con la densidad perfecta, coronado con auténtica nata espesa. Un suizo medio y una ración de churros 4'70€.

Satan's Coffee Corner                                                      
C/Arc de Sant Ramón del Call 11
M. Liceu

La Xocolateria by Oriol Balaguer
C/ Fusina 5
M. Jaume I

10.19.2014

Pastel de cebolla o Zwiebelkuchen



Estos días, a través de Instagram, no paro de cruzarme con fotografías de ese fantástico pastel de cebolla que se sirve en otoño en Alemania acompañando el Federweisser, un tipo de vino nuevo con poca fermentación.

Entre esa insistencia culinaria fotográfica, no puedo resistirme a probar una receta que veo en fotos constantemente, como con la vista como la mayoría, y unas cebollas mutantes de Barbastro que estaban pidiendo ser cocinadas, pensé que era hora de probar ese Zwiebelkuchen o pastel de cebolla primo hermano del alsaciano Flammkuchen y de la Quiche Lorraine, eso sí, todos ellos bien cargaditos de panceta y nata, aviso. 


Aunque en la versión tradicional, el pastel se realiza con una base de pasta tipo brisa, yo he prescindido de ella, y funciona perfectamente. Supongo que si queréis la versión ortodoxa podéis buscarla en el  blog filogermánico de Noema, Intercultura y cocina.

Pastel de cebolla o Zwiebelkuchen

4 cebollas grandes
200 gr de panceta ahumada
250ml de créme fraîche o nata espesa
4 huevos
2 cucharadas de postre de semillas de alcaravea (un posible substituto serían las semillas de comino) 
sal y pimienta 
mantequilla 
pan rallado

Precalentar el horno a 200º.
Pelar y cortar la cebolla en tiras. Freír la panceta cortada en trozos de unos 2 cm. y añadir la cebolla. A continuación agregar una nuez o dos de mantequilla y dejar que las cebollas se pochen y queden translucidas y tiernas. Retirar del fuego y dejar enfríar.

Batir los huevos con la nata y salpimentar. Agregar las semillas de alcaravea ( o comino). Untar una fuente de horno cuadrada con mantequilla y espolvorear con el pan rallado, éso nos ayudará a despegar la mezcla del molde una vez horneado. 

Mezclar la cebolla y la panceta con la mezcla de huevo y nata,  verter en la fuente. Hornear unos 45 mints o hasta que todo esté completamente cuajado y la superficie dorada.


10.09.2014

Cerdo caramelizado o Hong shao rou

                                                                                 

Si tengo que remontarme a los orígenes de mi pasión cocinera diré que no fue la cocina tradicional la que me atrajo para empezar a trastear en los fogones sino la exótica, la cocina asiática con sus condimentos y sus extravagancias agridulces.

Teniendo una invitada de Shanghai en casa le pregunté por su plato preferido de entre todos los de la cocina china y me respondió que su preferido era ese cerdo braseado de color rojo y de sabor dulce, el mismo que al parecer adoraba Mao Tse-tung. Recordé haberlo comido hace una multitud de años y que ese sabor tan peculiar se me había grabado durante años en el cerebro, así que había llegado la hora de reproducirlo en casa. 




Cerdo caramelizado/ Hong shao rou

800gr de panceta entreverada (con piel y sin ahumar)
2 cucharadas de aceite
2 guindillas
1 dado de jengibre fresco
3 anís estrellado
3 cucharadas soperas de vino de arroz (Mirín o Jerez)
2 cucharadas soperas de salsa de soja
2 cucharillas de postre de azúcar
la parte verde de una cebolla tierna
unas gotas de colorante rojo (opcional)
1 cucharada de café de sésamo
2 vasos de agua

Cortar la panceta en dados grandes. Blanquear dos minutos en agua hirviendo, retirar del fuego, colar y reservar.

Calentar el aceite en un wok o sartén honda a fuego medio. Añadir una de las cucharadas de azúcar, el jengibre cortado a láminas, las guindillas, el anís estrellado y el verde de la cebolla cortado. A continuación agregar el cerdo y dorar todo a fuego alto durante un par de minutos. 

Bajar el fuego y verter la salsa de soja,  el vino de arroz y el agua. Tapar y cocer a fuego lento durante 45mints. Cuando la salsa esté casi reducida, echar el resto del azúcar, remover y dejar que se mezcle con el resto de la salsa. Colorear con unas gotas de colorante rojo. Retirar del fuego, espolvorearlo con un poco más de cebolla cortada y las semillas de sésamo. Servir con un bol de arroz hervido por persona.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...